martes, 29 de enero de 2013

001 - "Despertares"

Pablo entra y me besa apasionadamente. No le importa que nuestros compañeros de trabajo nos estén mirando sin poder creerle a sus ojos. Siento su lengua húmeda dentro de mi boca y algo en mí, se estremece. Aprieto mis piernas con fuerza, una contra otra, intentando que mi desesperación y mis ganas no me jueguen una mala pasada, pero él sabe lo que siento y sabe lo que me provoca. Se apoya en mi cuerpo y puedo sentir cómo su miembro se endurece: ¡ME DESEA! Muevo mi pelvis hacia la suya y le muerdo el labio con ansias. Sus ojos de almendra se abren con sorpresa y deja de besarme. Me sonríe y me lleva con él. Nos metemos al armario de maestranza y ahí mismo, entre escobillones, baldes y trapos, me mete las manos por debajo de la pollera y acaricia mis nalgas con fuerza. Vuelve a besarme y lo hace bruscamente, mordiéndome...

- Te tengo unas ganas, nena, me tenés loco - Dice, agitado
- Haceme lo que quieras... - Respondo extasiada e igual de caliente

Se baja la bragueta y le agarro el soldado. Está duro y me tienta por demás. Me subo la pollera y Pablo me corre la bombacha. ¡Si! ¡Me va a hacer de todo y yo me muero por que lo haga!

El despertador suena, jodiéndome la vida. ¿Será que ni en sueños me voy a fornicar a este *pibe? Me doy cuenta que mis fantasías traspasaron los límites, llegando hasta mis sábanas. Me levanto y me doy un baño lo más frío que puedo. Saco la ropa de cama y la pongo a lavar.
En la cocina, mi vieja me está esperando con los *mates calentitos y mis tostadas de glúten saladas. Un poco de queso crema, un besote de mamá, los *verdes humeantes y si, mi mañana empieza bien.

Media hora más tarde, ya estoy camino a la oficina. Menos mal que vivo cerca y que no tengo que tomar ni *bondis, ni trenes, ni subtes, porque en esta ciudad, el transporte y las calles, siempre están para el carajo. Diez cuadras... Un kilómetro...
Mamá dice que debería comprarme un auto, porque caminando, estoy a merced del clima

- "Vero, hija, en invierno, te cagás de frío y en verano, te achicharrás de calor"...

Pobre mi vieja. Cargar con dos hijos y ser madre y padre a la vez. El hijo de puta de mi viejo, la cambió por una pendeja más chica que yo, que además de dejarlo sin un peso, le contagió una enfermedad de mierda. Se murieron los dos. Papá hace dos años y ella, un par de meses después. Mi hermano es un cabrón, pero siempre está al pendiente nuestro, A veces creo que es *chorro, porque sale de la nada con un montón de boludeces tecnológicas, pero no se, no lo creo capaz de matar una mosca. Aunque puede ser chorrro, pero no asesino... ¡Da igual! Es su vida y mientras no lo agarren y no deje a mi mamá sola, me doy por bien servida.

Llego a la esquina de Darragueira y está el gordo sorete ese. Siempre tiene alguna estupidez para decirme y la de hoy, ¿será...?

- ¡Cómo me gustaría ser cuaderno para que me borres con esas gomas, mamita! - Grita, caliente como yo en mi sueño... ¡¡Qué gordo *forro y *pajero!!
- ¡Cómo me gustaría tener una escopeta y darte un tiro entre ceja y ceja, pelotudo! - Digo para mis adentros...

Faltan dos cuadras y ahora estoy pasando por el almacén de mi tía Beba. Ella sale, me da otro mate y un beso en la frente. Es una mujer muy dulce, buena y la mejor amiga de mamá. Creo que mi hermano se la *empoma cada tanto, pero no estoy segura. Beatriz, "Beba", tiene cuarenta y tantos, pero parece de treinta y es muy linda. Todo el mundo se la quiere meter a la cama... Yo no tengo quejas de ella y si se *garcha a mi hermano, ¡qué lo gocen!

Llego a mi trabajo y desde aquí y hasta las tres de la tarde, me transformo. Dejo de ser Verónica y paso a ser "Verito"... ¡Ajjj, lo odio! Pero el idiota de mi jefe me dice así y me la tengo que comer doblada. ¡Qué lindo va a ser el día que pueda renunciar y decirle todo lo que vengo acumulando! Claro, que antes de irme, le doy. Porque será muy idiota, pero está más bueno que comer pollo con la mano. Salvo que Pablo me de bola, porque si Pablo llegara a registrarme, no toco a ningún otro hombre, nunca más...

Mi cubículo dentro de "Prisma Entreprises" está ordenado, tal cual lo dejé ayer. Antes de sentarme, miro en su dirección, pero él no llegó. Hace cuatro meses que me ascendieron y desde entonces, soy la "supervisora costumer", me pagan el doble y hago la mitad, pero tengo que estar una hora más...

Enciendo mi computadora, ingreso mi usuario y contraseña y el panel de trabajo se abre ante mis ojos. ¡Me olvidé los lentes, puta madre! Ahora me va a dar un dolor de cabeza espantoso. Reviso mis pendientes, chequeo que las cosas estén en orden y vuelvo a mirar de soslayo. ¿Dónde está Pablo? Necesito verlo, necesito llevarlo al baño y hacerle todo lo que me quita el sueño o, más bien, todo lo que me humedece. A veces me mira y parece intrigado conmigo. Quizás le parezca raro que una mujer de 25 años, sea jefa de más de cien personas de treinta años en adelante. Batista... Pablo Batista tiene 31, es soltero, sin novia ni hijos. Mide poco más de un metro ochenta y tiene un cuerpo casi esculpido. No me olvido nunca de ese día en que fuimos todos a pasar un fin de semana a las sierras cordobesas. Ganamos un premio por alcanzar los logros anuales, en menos de seis meses y "Prisma Enterprises", nos llevó en avión. Pablo salió del hotel listo y preparado para meterse al río y ¡Dios! Casi tengo un orgasmo solamente de verlo. Recuerdo que me dijo: "Vero, no sabía que detrás del uniforme de trabajo tenías semejante figura. Estás muy linda". Yo sólo pensaba en cómo se le notaba el bulto con ese traje de baño y, otra vez, por poco y llego al clímax imaginando las cosas que podría hacer con ese soldado a mi merced...

Lleva más de diez minutos de demora, ¿le habrá pasado algo?
Sebastián Mendoza, mi jefe, interrumpe mis preocupaciones.

- ¡Verito! Dejá todo lo que estás haciendo y vení conmigo a la oficina de arriba. Tenemos un asunto muy complicado, linda...

Le afirmo con la cabeza y dejo a Lautaro, mi asistente, a cargo de todo. Agarro mi celular y subo a la oficina. Entro y Sebastián todavía no había llegado. Me siento en una de las sillas y miro alrededor. ¿Qué irán a hacer en este piso? Por el momento, solamente tienen este despacho, pero hay lugar de sobra como para albergar otros cien empleados más. El piso es enorme y luminoso, se trabajaría muy bien acá.
Mendoza entra y sonríe.

- Hola, Verito... (Me mira) ¡Estás más linda que antes! ¿Te hiciste algo? - Dice, sin dejar de mirarme el escote
- No, jefe, estoy igual que siempre - Contesto con mi mejor sonrisa, mientras le miro disimuladamente la bragueta. ¡Está para tenerlo durante horas atado a la cama!
- ¿En qué pensás? - Pregunta inocentemente
- En hacerte gritar mi nombre toda la noche - Quisiera responder - En lo que me trajo a esta oficina - Digo, finalmente. - ¿Qué pasó? - Pregunto
- Nada, dije eso para que nadie fuera a venir a interrumpirnos - Dice, sonriendo y se nota que me mira las tetas, casi babeando
- No entiendo - Bufo, queriendo hacerme la ofendida, pero la realidad es que su mirada lasciva, me calienta
- ¿Puedo ser sincero con vos? -  Interroga
- ¡Claro! - Contesto

Sebastián se pone de pie y viene hasta donde estoy yo. Me levanta de sopetón y me besa, pegando su cuerpo al mío y tocando mis nalgas. Me gusta cómo sus manos me aprietan y cómo me apoya la pelvis, para hacerme dar cuenta que tiene una erección.

- Quiero tu cuerpo, me gustás. Llevo meses batallando con esto, pero me tenés muy caliente, Verónica. No doy más - Dice a medida que me recuesta sobre el escritorio.

Me doy cuenta que esto que sucede, se parece a mi sueño, pero no es Pablo, sino Sebastián el que me quiere dar y la verdad, me encanta este tipo. Para entretenerme y pasar noches de sexo desenfrenado, nada más.

- ¿Lo hacemos acá o preferís ir a un *telo? - Pregunta

No se para qué cuestiona el lugar, si ya se bajó el cierre del pantalón y tiene al amigo afuera.

- Acá me gusta más - Le digo, lo beso y se lo agarro con fuerza - Me excita la idea de hacerlo en el trabajo...


      *********************** REFERENCIAS************************
EN ARGENTINA:

*Pibe: Muchacho, hombre. Se refiere a un individuo. En general, se utiliza como sinónimo de niño chico o adolescente, pero en este caso, solamente hace referencia a un hombre adulto.
*Mates: Infusión similar al te. Se hace con yerba mate y se toma mezclando la yerba con agua caliente, dentro de un recipiente al que llamamos "porongo" o "mate". Dentro del mismo, se coloca una bombilla y se echa el agua a medida que se va tomando. Hay distintas maneras de tomar mate, pero el concepto es el mismo.
*Verdes: Forma de decirle al mate.
*Bondis: Medio de transporte público más conocido como colectivo
*Chorro: Ladrón
*Forro: Mala persona.
*Pajero: Se usa para referirse a alguien que se masturba demasiado o a una persona inmadura y estúpida. En este caso, utiliza ambos conceptos.
*Empoma: Que se acuesta con alguien... (Mario se empoma a Nora = Mario se acuesta con Nora)
*Garcha: Fornica
*Telo: Motel. Albergue transitorio. Lugar al que se va para tener sexo. En estos sitios se paga por "turnos" que suelen ser de dos o tres horas. Después de hacer sus cosas, la gente se va.




14 comentarios:

  1. VERITO ES UN POCO MAL HABLADA JAJJAJAJAJ ME ENCANTA JAJAJJAJAA!!! ...QUIERO MAAASSS!!! ¿CUANDO CAP 2?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Probablemente, mañana y no habla mal, de hecho guarda bien la compostura. Eso piensa... Bueno, si le habla mal al gordo asqueroso

      Eliminar
  2. Felicidades esta padrisima esta nove!

    ResponderEliminar
  3. SUPER BIEN ESTA ESTA HISTORIA CAP 2 PLISSS ES GENIAL TE FELICITOOO :D

    ResponderEliminar
  4. Hoy la empece a leer y me encanto!! :D Eres una MUY buena escritora

    ResponderEliminar
  5. Hoy comienzo a leerla...
    Esta de ataque tu novela ❤❤❤❤❤❤❤❤❤

    ResponderEliminar
  6. Jajajajaja el apellido de vero me suena.......
    Será de mi familia jajajajajajaja

    ResponderEliminar