Lucrecia me sigue hablando
- Vero, mamita, ¿qué tenés? Estás helada
- No se…
- Seguro que fue el aterrizaje, vení, vamos a buscar
nuestras cosas y al hotel. Necesitás recostarte un poco…
¿No lo vio? Lucre conoce a Pablo, ¿no vio cómo me
agarró y me apretó el brazo?
No puedo caminar, no puedo moverme, realmente sentí
pánico.
A duras penas, saco el celular y me siento. Marco el 1
y la llamada sale de inmediato. Sebastián me atiende
- ¡Mi amor! ¿Llegaste bien?
Escucharlo me calma, me hace muy bien.
- Si, flaquito, llegué bien. Pero algo pasó y me dio
miedo, mi amor
- ¿Qué, Vero? Decime
- Pablo apareció y me dijo que no me iba a salvar de
él
- ¿Pablo Batista?
- Si, amor, te juro que se me heló la sangre, no sabés
cómo me miraba.
- Quedate tranquila, hermosa, yo me encargo.
- ¿Qué vas a hacer?
- Vos no te preocupes. En cinco minutos te vuelvo a
llamar. Ahora relájate y disfrutá del viaje y de la reunión, que bien merecido
lo tenés. Vero…
- ¿Qué, Sebas?
- Te amo, flaca, no lo olvides
- No más de lo que yo te amo a vos
- ¡Ey! Esa es mi frase, ladrona…
- Pero es mi verdad también…
- En seguida te llamo
Dicho y hecho, cinco minutos después, mi flaco me
avisa que habló con los organizadores del grupo y que van a tener especial
cuidado conmigo. Casi todos conocen a Pablo, así que no va a ser fácil que pase
desapercibido y eso, me tranquiliza. Salimos del aeropuerto y llegamos al
hotel. Habitaciones individuales, baños privados, servicio al cuarto… Cambiaría
todo eso por estar con mi flaco, aunque fuera en una carpa, en medio de la
nada, si lo tengo a él, no necesito nada más. Me río al darme cuenta de lo
enamorada que estoy. Me suena el teléfono de la habitación.
- ¿Señorita Arteaga?
- Si
- Le paso una llamada
- Gracias
Suenan varios “bips” y la voz que me habla, está
distorsionada, me da escalofríos.
- Verónica, aunque te cuide el mundo entero, me las
vas a pagar…
Corta. Yo se que es Pablo, ¿para qué distorsiona la
voz? Estoy temblando, nunca sentí este miedo antes, es pavor, pero, ¿por qué? No
es racional lo que siento…
Me quedo en la cama, estática, con el teléfono en la
mano. Me suda todo, no puedo dejar de temblar…
Lucrecia golpea y pasa.
- ¡Qué cara, Vero! - Exclama, sentándose conmigo -
Negra, estás helada…
- Me llamó, Lucre, me llamó y me volvió a amenazar…
- ¿Pablo? ¿Otra vez?
- Si
- Te quiere joder la vida, es un resentido de mierda,
pero no te va a hacer nada. No tiene pelotas.
- Es que no lo escuchaste, no lo viste
- Mirá, negrita, acá ya todos estamos al tanto y no te
vamos a dejar sola, ¿si? Tranquila. Ahora andá a darte un baño. Yo me quedo
acá, esperando y cuidando que nadie joda.
- Gracias…
Lo hago y ella también. Después de bañarme y
cambiarme, bajo al lobby y nos vamos a desayunar todos juntos. Estoy más
relajada, pero no puedo dejar de pensar que Pablo está cerca, rondándome,
vigilándome. ¿De dónde sale su rencor hacia mí? Yo no le hice nada. Él fue el
que se agarró a piñas, ¿yo que tengo que ver con eso? ¿Por qué me tiene bronca?
¿Será por aquella vez que lo rechacé? No, Pablo es un casanova, dudo que eso le
afectara. Acá hay algo más, otra cosa y no tengo ni puta idea de qué es.
Termino de desayunar y Lucre me acompaña a mi cuarto.
Nos ponemos un abrigo y volvemos a bajar. Tenemos una representación
audiovisual en el centro de la ciudad y hace frío. Llega la combi y nos
subimos. El chofer, muy amable, nos ofrece chocolate caliente y todos aceptamos
tomarlo. Se sube a su lugar y arranca. A los pocos minutos, siento que los
párpados se me cierran, que no puedo mantenerme despierta. Miro alrededor y
todos están en las mismas. Cierro los ojos y lo siguiente que recuerdo, es
verle la cara a Pablo, después de eso, la nada misma.
Cuando vuelvo en si, me veo dentro de un cuarto muy
mal iluminado. Estoy en un colchón, atada de pies y manos. Tengo la boca tapada
y siento náuseas. Intento gritar, pero no me sale la voz. Raspando la venda de
la boca contra el colchón, logro quitarla, pero no llego a gritar, el olor me
descompone y vomito.
Un rato después, abro los ojos de nuevo y estoy del
otro lado del cuarto. Se ve que limpiaron mi vómito. Ya no estoy atada. Miro
alrededor y me doy cuenta que no es el mismo cuarto, ni el mismo colchón.
- ¿Qué pasa? - Digo en voz alta - ¿Qué mierda querés,
Pablo?
A modo de respuesta, abren la puerta, me dejan una
bandeja con comida y cierran.
Me acerco a la bandeja y veo que hay fruta, un bife
con ensalada y mi gaseosa favorita. Pienso que Pablo está más enfermo de lo que
cualquiera hubiera pensado y que estoy en problemas, serios problemas. Pienso
en Sebastián también y en lo mucho que deseo volver a verlo. Lo amo más que a
mi vida, carajo, no quiero perder mi amor…
PABLOOOO MARICOOOOONNNNNN, TE VUA CORTAR LOS GUEBITOSSSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! AAAAAAAAHHHHHHHHHH LLLUUUUNNNNNEEEEEEEEEEEEESSSSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarUyuyuyuyuyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!!!!!!! Maldito lunes, llega yaaaaaa!!!!!!
ResponderEliminarJAJAJAJAAJJA ME ENCANTO ESO ARI MUY BIEN DICHOOO JAJAJAJJAAJJAA EXCELENTE CAP ESPERO ANSIOSA EL SIGUIENTE ESTA WEBNOVELA ESTA Q ARDE Y CADA DIA MEJOR JAJAAJAJAJA TE FELICITO MARIA CLARISA BURAK MARU !!!! :D
ResponderEliminarSera Pablo???? Porq presiento q no es Pablo
ResponderEliminarMmmmm esto esta raro pero emocionante......
simplemente me encanta .. a que hora subes otro cap Maru.......
ResponderEliminar