Al principio no quise comer, pero el hambre fue
ganando terreno y terminé por devorar todo lo que había en el plato.
Nunca pensé que alguien como yo, iba a pasar por algo
como esto, pero acá estoy, secuestrada por Pablo. Lo peor es que no se por qué,
no me dice nada. De repente me doy cuenta que no se cuánto tiempo llevo privada
de mi libertad y entiendo lo que pasó: este tipo puso algo en el
chocolate que nos dio y cuando todos estábamos dormidos, me sacó de la combi y
me trajo hasta donde estoy.
Sebastián debe estar desesperado si ya lo sabe, pobre,
mi flaco…
Mis pensamientos se ven interrumpidos porque Pablo, a
cara descubierta, entra.
- Te dije que me las ibas a pagar
- ¿Qué te hice?
- Primero, me rechazaste, ¿no te acordás? Estuve meses
tratando de gustarte, de volverte loca y así, el día que estuvieras en mi cama,
serías una fiera, pero no, la tipa se metió con el pelele de Mendoza y me dijo
que no…
- ¡Estás loco, nene! ¿Por eso estás haciendo esto?
- Por eso y porque por tu culpa, me quedé sin trabajo
y necesito plata, Verónica, nadie vive sin plata…
Por su mirada, me doy cuenta que estoy perdida. En cuanto
cobre el rescate, me mata. De lo contrario, no me dejaría verle la cara. Me
aterro, pero no le voy a dar el gusto de verme muerta del miedo.
- No podés pedir mucho, ni mi familia, ni la de
Sebastián es de tener plata.
- Pero pueden conseguir lo que me hace falta para irme
de este puto país
- ¡Suerte con eso!
Pablo se me acerca y me tira en el colchón. Me besa,
me toca, me busca y yo lo dejo hacer, me quedo inmóvil. No se dónde, pero
alguna vez leí que a los violadores o a los tipos que abusan, el pánico y la
resistencia de la vícitma, los excita más. Supongo que si no hago nada, si me
quedo quieta, puede que el asqueroso este, pierda interés y lo logro, porque se
levanta frustrado y se va del cuarto. Desde afuera me grita.
- ¡Para eso, me hago una paja, frígida!
Cuando me veo sola, me pongo a llorar y me acomodo la
ropa. Pienso en mi mamá, en Darío y en mi flaco. Valentina y Marcos también
están, los siento a todos tan cerquita mío que la fuerza y la voluntad de salir
de esta situación de mierda, comienzan a llenarme de ganas…
Me quedo dormida y me despierta el ruido de la puerta.
Pablo viene con una bandeja y se acomoda en el piso, al lado mío, para comer
conmigo.
- ¿Esto también lo vas a rechazar? Cagarte de hambre
no va a ayudarte, comé y no jodás
- No tengo hambre…
El puño me hizo hervir la mejilla y sangré. Pablo se
levantó y volvió con una toalla, hielo y unas gasas.
- Limpiate y comé, no me des motivos para romperte la
cabeza a patadas…
- Pegame si querés, pero no tengo hambre. Cuando la tenga,
como…
Hace un gesto de no darle importancia y sigue
comiendo. Cuando termina, se lleva todo menos lo mío, que lo deja sobre una
silla. Vuelve al colchón y me empieza a tocar. Primero sobre la ropa y después
me abre la blusa y me toca los pechos. No dice nada y yo vuelvo a mi postura de
quietud y silencio, aunque las ganas de partirle el cráneo de un palazo, me
abruman.
Sigue tocando mi cuerpo y se empieza a tocar la
entrepierna, que está hinchada. Se libera y la erección es notoria. Miro para
otro lado y él se lo agarra y se masturba.
- Chupá…
- No
- No jodás porque te reviento a trompadas
- Si me obligás, te juro que te la arranco de un
mordiscón…
Me aprieta los senos tan fuerte que me hace doler,
pero no hago ni una mueca
- Más te vale que me la chupes y no te hagas la viva…
- No…
- Si te gusta, putita, te vi haciéndoselo a tu novio
- A él se lo hago siempre, porque me encanta, vos me
das asco y si me hacés bajar, te muerdo hasta dejarte sin pelotas
No dice nada más y sigue masturbándose hasta que
acaba. Cuando termina, me da otro sopapo y se va.
¡Si será hijo de puta! Me curo la cara la mejor que
puedo y me dejo caer en el colchón, hasta dormirme…
No se cuántos días hace que estoy acá, si me dejo
guiar por las comidas que Pablo me trae, deben ser unos cinco o seis.
La dinámica es la misma y seguramente tengo la cara
negra de los golpes que me da, pero funciona, porque por más que me pega, no
llega a violarme. Me toca, se pajea, me pega y se va…
Llega otra comida y desde la de ayer, que estoy vomitando
a cada rato, me deshidrato, supongo, porque estoy somnolienta, mareada y todo
me da un asco terrible. Además, me duele el cuerpo y creo que hasta tuve
fiebre.
Pablo deja la bandeja y sale, esta vez no se queda
conmigo, ¡gracias a Dios!
Como lo que puedo y agarro el cuchillo y lo meto
debajo del colchón, si este sorete no me suelta, me escapo. No puedo terminar
mi vida acá, este pendejo de mierda no puede salirse con la suya y cagarme la
existencia.
Cuando vuelve, se lleva las cosas y no se da cuenta
que el cuchillo no está, o al menos, no me dice nada a mí.
Un rato después, entra hecho una furia y se me tira
encima.
- Quise hacerlo por la buenas, que cojamos los dos,
con gusto, pero me tenés muy caliente y si no aflojás, tengo que cojerte por las
malas.
MIIIEEERRRRDDDDDDDAAAAAA!!!!!!!!!!!!!! Maldito Pablo de La Puta Madreeeeeee! Sera que el fue quien mato al gordo de Mierda??
ResponderEliminarMátenlo...
ResponderEliminarPuta madre a este hay q picarlo.......
ResponderEliminarquemenlo a ese imbecil..... Dios quiero otro cap esta buenisima
ResponderEliminarWOOOOOOOOOOOOWWWWWWWWWWWWWWWWWW....... ME ENCANTO QUE LO KEMEN VIVO A PABLOOOOO POBRE VERO ESPERO Q ESTE SECUESTRO NO DURE MUCHOO Y Q LA SALVEN ESTA EXCELENTEEEE OTRO CAP PLISSSS TE FELICITO MARU CADA VEZ ESTA MEJOR ESTA WEBNOVELA ME ENCANTAAAAA.....:D
ResponderEliminarNoooo! quiero otro capitulo que no le haga nada! :(
ResponderEliminarno van ah subir cap hoy ...........
ResponderEliminarSe publica Lunes y Jueves!
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