Bautista se mueve como salvaje,
parece que quiere salir ya e ir a la cancha con su papá, porque cada vez que
Sebastián le habla, el bebé patea, se gira y se hace un festival de break dance
en mi vientre. Por suerte, se cómo calmarlo y mientras obligo a mi marido a que
me de masaje en mis hinchados pies, leo algo que a mi hijo le fascina y eso que
falta un mes y medio para que nazca.
Hace alrededor de un año y medio,
cuando me desmayé en la fiesta de Marcos, Darío me regaló un libro. Mi hermano
siempre hablaba de esa historia y me decía: “Si no llorás, es porque no tenés
corazón”
Le preguntaba para qué carajo
quería que leyera un libro que me iba a hacer llorar y según él, era leerlo y
replantearte cosas desde tu niñez.
Intrigada, pero con miedo por las
consecuencias de la introexploración de mi persona, relegué aquella lectura,
pero hace como un mes, buscando unos papeles que me hacían falta, encontré el
libro y como Bautista andaba revoltoso, para no variar, decidí sentarme y ver
qué onda. Pensé que si ese libro me hacía entender mejor mi pasado, como mi
hermano solía arengar, pues, era bueno y me ayudaría a ser mejor mamá.
¿Para qué? Pregunto. ¡¡¿¿PARA QUÉ
LO HABRÉ LEÍDO??!! No sólo lloré la primera
vez que lo leí, sino que no puedo dejar de leerlo y de llorar. Sebastián me
dice que son heridas abiertas de mi infancia y que está bueno que permita que
me cicatricen. Él también lo leyó y lloró conmigo.
Para colmo, no se cuál es la causa,
pero al leerlo en voz alta, Bauti se calma. No se si será la paz que me
transmite ese librito, porque con todo y lágrimas, es la mejor de las terapias,
pero la cosa es que el bebé se queda quieto por un rato y mi vejiga deja de ser
su *puchinbol. Esto último, resulta un alivio extraordinario, ya que me la paso
en el baño y todo porque Bautista Gael Mendoza, se cree que los órganos de su
madre, son para que el practique *quidditch, boxeo, kickboxing y karate.
“Mi planta de naranja – lima”, es
un libro de José Mauro de Vasconcelos, un novelista brasileño que escribió
otras cosas, pero no me animo a buscar más obras de este tipo, porque ya me
dieron pánico.
En resumen, este drama literario,
cuenta la historia de José, “Zezé”, un pequeño de cinco años que vive en el
seno de una familia pobre y al que por sus travesuras, castigan por demás
severamente. Zezé vive en un pueblo de Brasil llamado “Bangu” y desde muy niño,
conoce las miserias de la vida y de la gente, pero la aparición de Manuel Valladares,
“Portuga”, le enseña dos cosas fundamentales. La primera es que no hay que
dejarse llevar siempre por primeras impresiones. Hay que darse tiempo de
conocer a la gente y la segunda, es que gracias a Portuga, Zezé conoce la
ternura y la amistad. Manuel Valladares es un hombre grande, de un poder
adquisitivo importante y trata al pequeño, como a un hijo. La vida los hace
entrañables amigos y luego, por cuestiones que no vienen al caso, la misma
vida, los separa. He aquí un pequeño fragmento que ilustra lo que quiero decir:
“- Dijiste que no tenías nietos,
¿no?
- Así es.
- ¿Y dices que me quieres?
- Así es
- Entonces ¿por qué no vas a casa y
le pides a papá que me regale a ti?
Quedó tan emocionado que se sentó y
me tomó la cara con las dos manos.
- ¿Te gustaría ser mi hijito?
- Uno no puede elegir al padre
antes de nacer. Pero si hubiese podido hacerlo, te hubiera elegido a ti.
-
¿De veras, muchacho?
-
Te lo puedo jurar. Además, sería una persona menos para comer. Te prometo
que no hablo, ni digo más palabrotas, ni siquiera "traste". Te lustro
los zapatos, cuido de tus pajaritos en la jaula. Me vuelvo totalmente bueno. No
va a haber mejor alumno en la escuela. Hago todo, todo bien.
No sabía qué contestar.
- En casa todo el mundo se muere de
alegría si pueden darme. Va a ser un alivio. Tengo una hermana, entre Gloria y
Antonio, que fue dada en el Norte. Fue a vivir con una prima que es rica para
poder estudiar y aprender a ser gente...
El silencio continuaba y sus ojos estaban
llenos de lágrimas.
- Y si no me quieren dar, tú me
compras. Papá está sin ningún dinero. Seguro que me vende. Si pide muy caro
puedes comprarme a crédito, así como hace don Jacobo cuando vende...
Como no respondiera, volví a mi
antigua posición y él también.
- Sabes, Portuga, si no me quieres,
no importa. No quería hacerte llorar...
Acarició muy lentamente mi pelo
- No se trata de eso, hijo mío. No
es eso. La gente no resuelve así la vida, con una sola maniobra. Pero te voy a
proponer una cosa. No podré sacarte del lado de tus padres, ni de tu casa,
aunque me gustaría mucho poder hacerlo. Eso no está bien. Pero, de ahora en adelante, yo, que te quería como
a un hijo, voy a tratarte como si realmente lo fueras.
Me erguí, exultante.
- ¿Verdad, Portuga?
- Hasta puedo jurar, como tú dices
siempre.
Hice una cosa que raramente hacía o
me gustaba hacer con mis familiares: besé su rostro gordo y bondadoso...”
Cabe destacar que a Zezé, lo
golpeaban y los castigos físicos en su casa, eran frecuentes. Ese día, él y
Portuga salen a pescar y por meterse a nadar, el hombre nota las tremendas marcas
en el cuerpo del pequeño y se indigna. Por eso es que Zezé le pide que se lo
lleve. Si son valientes, vuelvan a leer eso, sabiendo lo que acabo de contar y
pensando que ese dialogo lo mantiene una criatura de apenas cinco años, que
siente que su familia no lo quiere y preferiría verlo lejos o matarlo a golpes.
No es que sea de ese modo, pero la familia de Zezé, actúa de una manera que
hace que el niño, lo sienta de esa forma.
Será que Bautista sabe que sus
padres lo aman y que mamá jamás me levantó la mano y no recuerdo que mi viejo
lo haya hecho, pero escucharme leyendo en voz alta, hace que la fiera indígena
en mi vientre, se calme. Eso hace que el papá de la fiera indígena, se encienda
y eso hace que mamá, tenga una buena sesión sexual, que la deja más que
relajada y lista para la siguiente batalla.
Portuga y Zezé, Zezé y Portuga,
cada vez que pienso en ellos, entiendo la clase de madre que quiero ser…
***********REFERENCIAS******************
Puchinbol: Pequeño saco para
practicar los golpes rápidos en el boxeo. Se cuelga, siendo atado por las
cuatro puntas, de manera tirante, de modo que los golpes no lo descoloquen y el
boxeador, pueda mantener la práctica, sin tener que estarlo acomodando, como
con los sacos grandes.
Quidditch: Deporte imaginario, que
se practica en las historias de Harry Potter.
A Ari le gust y muchoooooo <3 Me gusto lo de Zeze y Portuga, poeshito el niñooo. Bautista, me encanta ese nombre
ResponderEliminaresta genial me encantoooo jajajajaa
ResponderEliminarLloré a mares con ese libro, por eso al leer el cap no lei el fragmento, no quiero volver a llorar...Me encanta el cap!!
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