viernes, 22 de febrero de 2013

015 - "Cambios"

Borrelli me mira, no está enojado y me da la sensación que comprende mi malestar.

- Tengo una hija de tu edad, creéme que entiendo, Verónica, y lo que pueda pensar yo de quien mató a esa rata, no importa. Lo único que hago es averiguar, es mi trabajo, mi obligación. Como ser humano, me indigna lo que hizo y como hombre, si dependiera de mí, no movería un pelo por buscar a la responsable de su muerte, pero lo tengo que hacer. Tengo que seguir las pistas y hallar a la culpable.
- Yo no fui.
- Te creo, pero es una línea de investigación y la tengo que seguir.
- ¿Qué necesita que haga?
- Contarme qué pasó ese día.

Miro a Enrique y él me hace un gesto como de tranquilidad. Me siento de nuevo y Sebas también y me agarra la mano.

- Salí de mi casa alrededor de las siete y media, unos quince minutos antes de lo normal, cuando voy caminando. Como ya le dije, tenía intenciones de pasar por el supermercado temprano, para comprar algunas cosas de higiene femenina.
- Seguí.
- Pasé por la esquina de Darragueira, porque por ahí puedo acortar el camino. Cuando llegué a la altura de la casa del gordo, él salió y me dijo uno de sus “piropos” elevaditos de tono
- ¿Qué te dijo?
- ¿Hace falta que lo repita?
- Por favor. Se que es desagradable, pero cuanto más exactos sean los hechos, más rápido te vas a liberar de esto.
- Dijo que me quería romper el culo, Borrelli, ¿es suficientemente exacto?
- Si. ¿Y qué hiciste?

En ese momento, me doy cuenta que fue ahí que Luis Pérez me había tocado un pecho y agarrado del brazo, pero no lo voy a decir.

- Le dije que se fuera a hacer una paja y lo mandé a la mierda. Seguí mi camino, llegué al súper y cuando iba por el estacionamiento, el taco se me rompió y me caí. Un rato después, Sebastián me encontró desmayada y me llevó a mi casa.
- Eso no me lo habías dicho
- No pensé que fuera importante, al fin que estaba inconsciente.
- ¿A qué hora la encontró? - Le pregunta a Sebas
- Alrededor de las ocho y media - Miente mi novio
- Si ella estaba inconsciente, como dicen, ¿cómo fue que la encontró?
- Casualidad. En general vamos a trabajar juntos, en mi auto. Esa mañana, tenía una reunión, así que salí antes y cuando iba en camino, me llamaron para avisarme que la pasaban para la mañana siguiente. Llamé a Vero para decirle que me espere, que la iba a buscar y como ella no respondía, me dio mala espina. Insistí un rato largo y nada. Como ella me había dicho que iba a pasar por el mercado, fui con el auto. Me estacioné, volví a llamar y escuché el celular de mi novia. La encontré tirada.
- ¿Algo más?
- No, eso fue todo. La llevé a casa y me quedé con ella hasta que el médico la revisó. Después me fui a trabajar y mi suegra se quedó con ella.
- ¿Viste algo que pueda tener relevancia? - Dice, volviendo a mí
- No se si la tenga o no, pero había un auto negro, muy nuevo, de los alemanes. Esa parte del barrio es bastante pobre, así que el auto me llamó la atención.
- ¿Un Mercedes Benz negro?
- Si
- ¿Segura?
- Si, inspector, ¿por?

Borrelli saca unas fotos de un sobre que tenía y me las muestra

- ¿Era este?
- No me acuerdo de la patente, pero el modelo es el mismo.
- Es el auto del padre de una de las chicas de Entre Ríos.
- ¿Dice que era del padre de una de las víctimas? - Interviene Enrique
- Efectivamente, abogado. Por lo mismo, no es la persona que estamos buscando, pero si comprobamos que ese hombre estaba ahí, va a tener que decir lo que vio
- Ahí tiene su línea de investigación, Borrelli, ya no me busque más, por favor. No quiero estar en medio de todo esto. ¿Me puedo ir de una vez?
- Podés irte. Disculpen las molestias

De ahí, Enrique se fue a su casa y Sebastián y yo, a su departamento. Quería llegar y hablar con él, preguntar por qué mintió, pero no me dio tiempo, apenas subimos al auto, me sacó de la duda.

- Dije la hora a propósito, para que no te esté jodiendo más, amor. Ya bastante fuerte fue saber que ese tipo quería hacerte esas cosas.
- Lo supuse, precioso, no te preocupes. Estaba pensando en que tendríamos que haberle contado de la vez que le pegaste
- Eso fue hace muchos meses, no creo que tenga importancia.
- Tal vez…

Llegamos y pedimos unas empanadas. Cenamos tranquilos y nos fuimos a la cama. Batallamos un par de veces, nos bañamos juntos, hubo una batalla más y nos quedamos dormidos.

Pasaron varios días y por medio del abogado, nos enteramos que habían comprobado que el auto que yo había visto, si era del padre de una de las víctimas y por lo que dijo Enrique, el tipo no vio nada. Lo que declaró fue que estaba vigilando al gordo, porque sospechaba que era el asesino de su hija, pero que nunca pudo comprobarlo. Recuerda haber visto el altercado que tuvo conmigo y que después de nuestra disputa, Luis volvió a entrar a su casa. El hombre dijo que se fue apenas el gordo entró.

La investigación parecía estancada y mi vida, en cambio, iba más que bien encaminada. Para el día en que Sebastián y yo cumplimos nueve meses de novios, nos estábamos mudando a nuestra casa.
Darío, mi mamá, Valentina y Marcos, nos ayudaban. También estaba Facundo Medina, el mejor amigo de mi flaco. Justo cayó sábado, así que empezamos tempranito y para mediodía, ya teníamos casi todo en nuestro nuevo hogar. Mi hermano y Facu fueron a comprar carne y como en la casa teníamos un quincho todo habilitado y equipado, se prepararon un tremendo asado. Almorzamos y a eso de las cinco de la tarde, la cocina y la sala, estaban acomodadas.
La casa tenía tres dormitorios en el piso de arriba y en el más grande, habilitamos nuestro cuarto. Para la llegada de la noche, la cama estaba hecha, el baño limpio y el placard más o menos armado, aunque nada de eso importó mucho que digamos, porque el flaco y yo, estuvimos “estrenando” el sillón de seis cuerpos y la alfombra del living, hasta quedarnos dormidos…

6 comentarios:

  1. YAAA!!! Me Perdieron!!! Beto a Saber Quien Carajos Es La Maldita Asesina!!! JUM!!! YA NI TENGO SOSPECHOZAAS!!!!! Esos dos se la viven matraqueando parejo!! Y pensar que ella quería era a otro!! Diosssss, lo que es la vida. Genial capítulo madre putativa

    ResponderEliminar
  2. Es que el corazón quiere lo que quiere, jajajajaja, Sebas siempre le gustó, pero como era medio pelmazo en el trabajo, no le daba pelota. Cuando lo conoció de verdad, su amor afloró... JAJAJAJAA

    ResponderEliminar
  3. Buen capitulo, quien es el asesino?? Jajajaja me encanta :D

    ResponderEliminar
  4. QUE EXCEPCIONAL JAJAJAJAA ME KEDE SIN ARGUMENTOS PA INCULPAR A VERO Y LA HISTORIA CADAA VEZ SE PONE MEJOR TE FELICITOO MARUUU!!!! ME ENCANTO EL CAPII MUY BUENOOOO... :D

    ResponderEliminar
  5. Wooow me encanta!!! ya quiero saber quien es el asesino!!!
    Quiero otro capitulo!!!! :)

    ResponderEliminar
  6. Me encanta me encanta pero tengo la duda quien es?????

    ResponderEliminar