Después de haberlo hecho acabar con un oral, él me
desnudó a puro beso y caricia y me tiene loca de ganas. No me deja hacerle
nada, ni tocarlo y eso me enloquece más. Sebas lo sabe y se pone el
preservativo con paciencia, aunque a mí me llena de impaciencia que sea tan
guacho, pero como dije, él lo sabe y quiere provocarme. Lo está logrando.
Me levanto de la cama para poner música. Algo lento,
tranquilo, que se contraponga a lo que está por suceder.
- Volvé a la cama, linda, ¿no ves cómo estoy, mi amor?
- Si, te veo perfectamente, Sebastián, estás caliente,
igual que yo
Me río de su gesto. Puede que no se crea que una mujer
como yo, que en es apariencia es toda corrección y modales, sea una guarra cuando se
me da la gana y como me doy cuenta que él lo disfruta, lo hago más.
Estira los brazos y me agarra. Me come los pechos, me
los muerde, los lame, los chupa y yo gimo. No se qué más hacer que eso, gemir.
Me brota por cada poro.
Hace que me siente en su regazo y me llena de su ser,
de su cuerpo, de él.
Mientras lo siento dentro de mí, pienso en que aunque
yo no estoy haciendo el amor, él me lo está haciendo a mí y nunca me habían
hecho el amor.
Desde la primera vez, cuando tenía 16 años y en
adelante, siempre fue puro sexo o eso otro, la palabra con “C”, COJER… No, no
“coger” de agarrar algo, si no, COJER, de tener sexo fuerte, salvaje, sin
sentido y sin sentimientos. C-O-J-E-R.
Me doy cuenta que hay muchas cosas que estoy
experimentado por primera vez con Sebastián.
Ya no puedo pensar más, ¡cómo me lo hace! Esas ganas
que tiene de hacerme gozar y gozarlo conmigo. Me besa, me acaricia, me tira un
poco el pelo, se apasiona y me llena de pasión a mí. Los cachetes del traste
deben tener impresas sus huellas digitales, porque me las agarra como jamás me
agarraron nada, nunca, nadie.
- Te amo, Vero, aunque vos no me ames. - Dice, sin
dejar de darme placer y mucho
- No digas cosas que no sabés… - Le respondo,
inconscientemente
- ¿Me amás?
- No se, por eso no digo nada
- Por ahora, me alcanza, linda…
No me da tiempo ni a pensar, ya me puso debajo de él,
me levantó un poco las piernas y me está dando como si el mundo se acabara
mañana.
Siento como su pene entra en mi cuerpo, tocando en su
camino cada punto erógeno que hay por ahí adentro.
No me alcanzan los gemidos, se me agotan, a diferencia
de Sebastián que parece más fresco y más vital, como si cada penetración, en
vez de cansarlo, lo llenara de energía.
Estamos sudados, agitados, extasiados, pero nada nos
detiene y seguimos hasta que acabamos los dos, juntos, al mismo tiempo y yo sin
aire, pero complacida.
Sebas se acuesta conmigo, me acaricia y me besa.
- Yo se que no me amás, no es necesario que lo
disimules. Estás enamorada de Batista, ya me di cuenta
¿Cómo lo sabe? Nadie debe saberlo todavía. ¿Todos se
dieron cuenta?
- ¿Qué te hace decir eso? - Pregunto, inquieta
- Es que lo mirás como yo te miro a vos - Responde
resuelto, con simpleza
Lo miro y algo en mí, se estremece. Quiero gritarle
que ahora en mi cabeza y en mi cuerpo, el único que tiene lugar es él, Pablo no
existe en este momento.
- Cuando estoy con vos, sólo pienso en eso, Sebastián.
Lo que pueda sentir o no, por alguien más, acá y ahora, no importa, no existe.
Sonríe y yo me muero. ¿Por qué es eso? ¿Qué tiene la
sonrisa de este hombre que hace que me olvide del mundo exterior?
- Eso que decís, me da esperanzas, Vero. Tal vez, mi
amor por vos, sea suficiente para los dos, hasta que tu amor por mí, se sume a
la ecuación.
- No pensemos tanto, lindo, en estas situaciones, tanto
raciocinio, estorba…
De nuevo, la sonrisa y de nuevo, me mata…
- ¿Qué querés comer?
- A vos, Vero, tengo mucha hambre de vos
Volvemos a empezar y lo hacemos dos veces más.
Después nos da mucha hambre y como es tarde y ya todo está cerrado, salimos en
su auto a ver si encontramos algún restaurante o algo así. Llegamos a Puerto
Madero y estacionamos. Bajamos del auto y salimos a caminar, buscando dónde
comer algo. Es lunes a la noche y todo está bastante tranquilo, pero en la zona
de locales gastronómicos, todo está abierto. Elegimos uno y nos sentamos
afuera, disfrutando del viento fresco, ya que la noche estaba bastante
calurosa.
El camarero se acerca y nos aclara que la cocina está
cerrada. Sólo hay pizzas, hamburguesas y pastas, que son rápidas. Pedimos una
pizza y yo le agrego el “para llevar” al pedido. El mozo asiente y dice que en
quince minutos está lista.
- ¿Para llevar? ¿No querés cenar acá, Verónica?
- Prefiero cenar en casa, Sebastián. ¿Vos no?
- Por mí, excelente, la cena y el postre, bien a mano…
- Me alegro que estemos en sintonía, galán.
Levanto mi ceja y él se ríe con ganas. Me dice que soy
hermosa y que le encanta mi forma de ser. Considerando que ya nos encamamos, me
lo hizo por todos los lugares posibles y me dio por donde quiso, tengo que
asumir que es sincero. Le digo que ahora me cae bien, pero que ese personaje
que juega en la empresa, me cae como una patada en el hígado. La carcajada se
escucha hasta Neuquén.
- Es la idea. Caerles medio mal.
- ¿Por?
- Hace unos años, tenía el mismo puesto, en otra
empresa y me comportaba como soy. Sociable, amigable, simpático, en fin, me
entendés.
- Si, claro
- ¿Sabés cuál es el problema de darle la mano a tanta
gente?
- Que te agarran hasta el codo, el hombro, el omóplato
y algunos, hasta se comen tu cerebro…
- Básicamente… - Se ríe otra vez - Veo que comprendés.
Me hago el duro porque es mi trabajo lograr objetivos que dependen de que mis
empleados, logren los suyos y si les doy confianza, dejan de esforzarse. Es
simple, dos más dos, es cuatro.
Me acabo de dar cuenta que lo amo, pero si siento eso
por Sebastián, ¿qué me pasa con Pablo?
Woooowwwww quiero maaaaasss...Soy adicta a PPE...Me encanta Vero y Sebaaassss!!!
ResponderEliminarotroooo please..!! jajaja bien escrito en argentino XD....clap clap clap genial MARUUU!!
ResponderEliminarNo se por qué será, pero el tal Pablo, me cae mal y eso que ni corta pincha aún... MÁS!!!!!!!!
ResponderEliminarJAJAJJAJAJAJJAJAJA ESTA ESTUPENDOOOOO EL CAPIII KIEROO MASSSS ESTA SUPER Y VEO VA A PONERSE CADA VEZ MEJOR, LO INTUYOO JAJAJA :D
ResponderEliminarWaaaaa! Esta SUUUUUPEEER, me encanta! Sin palabras o letras o x... Quiero otroooooooooo! XD
ResponderEliminar